El pedido de mejoras de las condiciones laborales en el INTA de Castelar -ubicado en Doctor Nicolás Repetto (ex Las Cabañas) y Los Reseros, distrito de Ituzaingó- se hizo fuerte en los últimos días luego de que se produjera un derrame de un biodigestor, que causó la muerte de Diego Soraire, y ocasionó graves quemaduras a Osvaldo Zabal, ambos compañeros de trabajo de la institución.
Derrame de ácidos y vapores
"Lo que ocurrió fue un hecho gravísimo, la muerte de un trabajador que vino a cumplir su función como lo hacemos todos los días y no volvió más a su casa. No fue una explosión sino que se derramaron los fluidos que había adentro de la máquina, una mezcla de ácidos y vapores a 150 grados", explicó María Ramazoti, delegada del INTA Castelar.
Tras el incidente, los trabajadores del INTA se movilizaron al predio de Castelar y luego a la sede central del organismo, para pedir por el esclarecimiento de la muerte de Soraire, así como por el aumento del presupuesto en seguridad e higiene del sector.
"Nosotros lo que fuimos a reclamar es la modernización de todo lo que es calderas y de todas las herramientas con las que trabajamos. También queremos que se invierta, porque no sólo es un problema de maquinarias viejas, sino que hay una cantidad de dificultades producto del ajuste", subrayó Ramazoti.
Por su parte, las autoridades del INTA emitieron un comunicado lamentando el deceso del trabajador e indicaron que se ordenaron pericias para determinar las causas del hecho. Además, dejaron en claro que se realizó una denuncia en el Juzgado de Morón para que se investigue el incidente.