Por ejemplo, a las 20.47 pasó el último tren rumbo a Moreno por Caballito, y se procedía al cierre de los accesos a la terminal Once. Sin embargo, hasta las 23 la Aplicación continuó señalando que el servicio presentaba "demoras y cancelaciones". Para mayor decepción, las formaciones que comenzaron a llegar a Moreno a partir de las 20 regresaron vacías al Depósito Castelar, y el mismo criterio se utilizó con trenes de los ramales diésel (Las Heras y Mercedes): volvieron vacíos a su base, el Depósito Haedo. Como es habitual, las líneas de colectivos se vieron súbitamente desbordadas, afectando también a los usuarios de ese transporte.