Los voceros explicaron que
Mazaira y su familia vivían en la zona, por lo que una vez enterado de lo sucedido, el hermano de la víctima llegó corriendo, se subió al Mini Cooper y lo condujo hasta el Hospital Gandulfo, aunque allí los médicos no pudieron hacer nada porque se constató que el hombre baleado llegó muerto.
El jefe policial consultado reveló que a Mazaira no llegaron a robarle nada, por lo que la principal hipótesis del hecho es que fue víctima de algún tipo de venganza por parte de alguna persona con la que tenía algún conflicto.
Además, la misma fuente indicó que el hombre de la comunidad gitana "tiene antecedentes penales por piratería del asfalto".
El caso es investigado por el fiscal Gabriel Fernández, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 11 de Lomas de Zamora.
Fuente: Télam