Una fuente judicial indicó que a través de escuchas telefónicas se probaron nexos entre Matilla y Emmanuel “Ema” García (22), uno de los supuestos cabecillas junto a su novia Tamara “La Cheta” Blanco (22), estudiante de la Universidad Argentina De la Empresa (UADE).
En una de esas conversaciones, al parecer, Matilla sostuvo que estaba como “un roedor buscando plata” y preguntaba si no había ‘un viejo para poner”, precisó el mismo pesquisa.
En tanto, Hdebrandt habría mantenido comunicaciones con Federico Ibarra, actualmente procesado con prisión preventiva.
Por ello es que la fiscal Attarián Mena imputó a los últimos dos apresados como “coautores” de “asociación ilícita”.
El 17 de octubre, el juez de Garantías de 4 de Berazategui, Damián Véndola, dicto la prisión preventiva para “La Cheta” Blanco, su novio “Ema” García, Ibarra y otros cinco acusados: Nahuel Peratta, Gastón Alba, Claudio Stonge, Martín Van Kemenade y Mariano Ruciechi.
Ese mismo día también fue detenido en La Plata un sospechoso de apellido González Mosquera, quien ya había estado preso por un robo a mano armada a una pollería.
Respecto de este detenido, la fiscal tiene plazo hasta la semana que viene para pedir o no su procesamiento con prisión preventiva.
Además, la causa tiene un acusado más pero por encubrimiento simple y se trata de Ana Gana (60), la madre de “La Cheta” Blanco.
De acuerdo a la pesquisa, a la universitaria Blanco se le atribuye el rol de “marcar” las casas de algunas de las víctimas que residían en la zona de Quilmes y Berazategui.
La banda elegía días de lluvia para consumar los asaltos, en horario de madrugada y utilizaban herramientas para abrir las ventanas y reducían a los moradores para comenzar a robar los objetos de valor que encontraban.