En el ranking de marcas favoritas de las bandas, Samsung aparece claramente liderando ese segmento, seguido por los equipos de Motorola y LG, en todos los casos con teléfonos inteligentes (smartphones), de altísimos precios, y que ofrecen a los malvivientes la posibilidad de "reducirlos" (venderlos en el mercado negro) por cifras que pueden llegar a los 1.000 pesos.
Para
Luis Vicat, licenciado en Seguridad Pública, "los robos de teléfonos celulares se mantienen y esto va de la mano del cambio por los llamados teléfonos inteligentes o smartphones que se masificaron", precisando que "el fenómeno se confirma con la presencia en los alrededores de las estaciones de cuevas donde los equipos son liberados en pocos minutos y ofrecidos a la venta, a mucho menor precio".
Finalmente, Fortunato explicó que "las bandas se organizan, hacen inteligencia en las zonas de escuelas y van rotando para pasar desapercibidos, y cabe decir que es una realidad que la reducción, tras concretar los atracos de los equipos es muy fácil, por lo que hay un mercado gigante para estos aparatos".