Asimismo, se determinó que era alumno de la universidad y que sus notas registradas por sistema no se correspondían con las asentadas en papel. Luego de recabar toda esa información se realizaron trabajos de campo, como seguimientos, escaneos de redes y búsqueda del perfil en las redes sociales, hasta dar con el paradero del autor de los ataques. Al momento de comenzar con el operativo,
se procedió a cortar el suministro de energía eléctrica de la manzana, utilizar dos drones para controlar una posibilidad de fuga. También se analizaron las redes wi-fi, dado que este joven contaba con sistemas de autodestrucción de la información, que había sido detectado en un allanamiento anterior en una causa relacionada con defraudación informática. Como resultado de las requisas se secuestraron varias notebooks, teléfonos celulares, discos, dispositivos de red, cámaras, micrófonos ocultos y nueve servidores que en el momento del ingreso se encontraban realizando una denegación de servicio distribuida. Asimismo, había información que involucraba al hacker con el ataque a la UADE. Todos esos elementos secuestrados quedaron a la espera de una pericia informática para obtener más pruebas.