Es que la semana pasada, la misma Sala III de la Cámara de Apelaciones de Lomas de Zamora anuló por un error técnico la declaración indagatoria y la prisión preventiva que Lagostena venía cumpliendo desde julio pasado.
En aquel fallo, los camaristas sostuvieron que Lagostena había sido detenido e indagado por un delito -privación ilegal de la libertad seguida de muerte- y se le había dictado la prisión preventiva por otro -homicidio y aborto-.
Pero el miércoles pasado, el juez Vitale entendió que el error procesal había sido subsanado cuando el fiscal de la causa, Gerardo Loureyro, volvió a indagar el sábado pasado a Lagostena -se negó a declarar-, y reiteró su pedido de prisión preventiva con la imputación correcta.
El abogado defensor, Gustavo Dellamaggiore, consideró hoy que "los elementos sobre los cuales se basaban para sostener que Érica fue muerta y que tal conducta la realizó Lagostena, no es que eran insuficientes, no se correspondían".
"Lo que sucede es que quizás haya habido un apresuramiento por parte del fiscal y del juez de Garantías en calificar un hecho que quizás no tenían los elementos como para poder hacerlo de esa naturaleza e imputar de la comisión de ese delito a una persona que quizás no tenga nada que ver", concluyó.
Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Marcelo Mazzeo, en su carácter de representante legal del particular damnificado, se manifestó molesto por el fallo y no descartó que se haya tratado de un caso de corrupción judicial. "La corrupción no se da solamente por dinero, también se da por amiguismo y por distintos motivos", afirmó esta tarde.
Mazzeo explicó que "acá algo raro pasó en el medio porque hay muchísima prueba, se tardó un año y siete meses para detener a Lagostena".
"Las pruebas existen -añadió-, están palpables, son concretas, no son indicios y alcanzaban por lo menos para tenerlo realmente detenido".