La fiscalía busca determinar cómo llegaron a la Junta Médica estudios que pertenecerían a Don Diego y solicitó secuestrar documentación para establecer qué información médica correspondía realmente al exfutbolista.
La fiscalía busca determinar cómo llegaron a la Junta Médica estudios que pertenecerían a Don Diego y solicitó secuestrar documentación para establecer qué información médica correspondía realmente al exfutbolista.
El fiscal Patricio Ferrari pidió este jueves que se realicen allanamientos en el Sanatorio Los Arcos y en Swiss Medical para determinar cómo fueron utilizadas las historias clínicas de Diego Armando Maradona en la Junta Médica que analizó su muerte. La medida busca establecer si durante el proceso se incorporaron estudios pertenecientes a su padre, Don Diego.
Según fuentes judiciales, el pedido se produjo durante una nueva audiencia del juicio por la muerte del exfutbolista, luego de que se descubriera que la Junta Médica habría analizado documentación correspondiente a Don Diego en lugar de estudios de Maradona. Ferrari también solicitó que se investigue por presunto falso testimonio al nefrólogo Hernán Trimarchi, mientras que Fernando Burlando pidió sumar un allanamiento en la Clínica Olivos.
Los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón resolvieron pasar a un cuarto intermedio hasta el jueves próximos las audiencias antes de definir si hacen lugar a los pedidos. La fiscalía considera que la situación podría constituir delitos de acción pública y reclamó que las medidas se adopten con urgencia para preservar la documentación.
Durante su exposición, Ferrari acusó a los abogados Nicolás D'Albora y Agustín Varela, defensores de Nancy Edith Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, de haber introducido documentación falsa para generar confusión en el juicio. El fiscal sostuvo que los defensores fueron quienes podían conocer que determinados estudios pertenecían a Don Diego.
Según explicó Ferrari, el 27 de noviembre de 2020, dos días después de la muerte de Maradona, la Fiscalía General de San Isidro solicitó la historia clínica del exfutbolista. La documentación fue remitida posteriormente por Swiss Medical a través de seis correos electrónicos, después de que D'Albora y su socio Fernando Ricciardini se presentaran como apoderados de la empresa.
El fiscal sostuvo que la confusión resulta especialmente relevante porque Maradona utilizaba distintos nombres para preservar su privacidad, entre ellos “Miguel Santos” y “Ariel Gómez”. Por ese motivo, reclamó acceder a toda la documentación correspondiente a Maradona durante 2015 para determinar qué estudios fueron realizados por el exfutbolista y cuáles por su padre.
"Solo el que puso la trampa pudo saber dónde está oculta", dijo Ferrari, y acusó a la defensa de Nancy Forlini, coordinadora de Swiss Medical, a cargo de Nicolás D'Albora y Agustín Varela, de haber aportado una historia clínica de Diego Maradona padre en el marco del segundo juicio por la muerte del astro.
En una audiencia tensa, el fiscal aseguró que la inclusión de estudios de "Don Diego" puede constituir delitos de acción pública: "Es un delito continuado que comenzó a ser ejecutado el 5 de enero de 2021 cuando enviaron los estudios y hoy sus efectos y ganancias se siguen produciendo"
Ferrari también apuntó contra la participación de la gerenta de riesgos de Swiss Medical, Mariana Flichman, en la Junta Médica. Según el fiscal, la profesional integró el grupo de peritos que analizó la documentación y tampoco advirtió que algunos estudios correspondían a Don Diego.
El escándalo surgió durante el contraexamen del nefrólogo Hernán Trimarchi, quien fue interrogado por los abogados de Forlini. La defensa cuestionó determinados análisis de laboratorio y sostuvo que no correspondían a Maradona. Para Ferrari, ese planteo reveló una situación que hasta entonces no había sido advertida durante el proceso.
Por su parte, Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, mostró durante la audiencia una historia clínica correspondiente a la internación del exfutbolista en la Clínica Olivos entre el 3 y el 11 de noviembre de 2020, cuando fue operado por un hematoma subdural. El abogado sostuvo que recibió la documentación de un empleado de Swiss Medical y señaló diferencias con la información incorporada al expediente.
En particular, Burlando mostró un documento fechado el 6 de noviembre en el que figurarían como factores de riesgo la hipertensión arterial y el tabaquismo. El abogado afirmó que esos datos habrían sido manipulados o no incorporados al expediente judicial y, por ese motivo, pidió que también se allane la Clínica Olivos para obtener la documentación original y establecer su autenticidad.
La fiscalía también reclamó que vuelvan a declarar integrantes de la Junta Médica, entre ellos el médico legista Carlos Casinelli y el propio Trimarchi. Ferrari sostuvo que es necesario determinar cómo se produjo el ingreso de los estudios de Don Diego y qué consecuencias tuvo su utilización en el análisis de las circunstancias que rodearon la muerte de Maradona.
La nueva controversia se suma a las distintas irregularidades discutidas durante el juicio y vuelve a poner bajo análisis la documentación médica utilizada para evaluar el estado de salud del exfutbolista. Mientras los jueces deben resolver los pedidos de allanamiento, la fiscalía busca reconstruir el recorrido de las historias clínicas y determinar si existió una maniobra deliberada para incorporar información que no correspondía a Diego Maradona.