Los jueces los hallaron culpables de los delitos de "tentativa de homicidio criminis causa" en perjuicio de Carolina, "homicidio criminis" causa por la muerte de su bebé Isidro y "robo calificado por el uso de arma con aptitud para disparo".
En tanto, el tribunal absolvió a Augusto Claramonte (44), acusado de aportar asesoramiento legal a la banda y que llegó al juicio oral en libertad, y a Carlos Burgos (20), sindicado como el presunto autor del disparo, aunque luego Píparo reconoció a Moreno como el que la baleó.
Píparo, de entonces 30 años, fue baleada el 29 de julio de 2010 cuando con su madre, María Ema, retiró dinero de la sucursal del Banco Santander Río de 7 y 42, en La Plata y se dirigió a su casa, en las calles 21 y 36, de la capital provincial.
Tras apoderarse del dinero, y antes de huir, uno de los delincuentes le disparó a Píparo en el rostro, lo que motivó que le realizaran una cesárea de emergencia para que diera a luz a su hijo, Isidro, que murió una semana después de nacer.