La investigación se inició los primeros días de octubre por orden de la Fiscalía en lo Penal Contravencional y de Faltas 13 a cargo de la doctora Andrea Scanga, a raíz de una serie de denuncias por venta ilegal de diferentes tipos de armas y réplicas en puestos ambulantes ubicados en el paseo "La Recova" de Once. Los vendedores camuflaban estos artículos utilizados para ejercer violencia -cuya venta sólo está permitida en comercios con licencias y habilitados en el rubro correspondiente- entre elementos de bazar, indumentaria, juguetes y otro tipo de productos.
Las brigadas de la Policía Metropolitana realizaron trabajos de campo y averiguaciones con el objetivo de identificar a los vendedores, sus puestos, y determinar el lugar de almacenamiento de los elementos. Luego, una vez profundizadas las tareas investigativas se llevó a cabo un entrecruzamiento de datos que brindó las precisiones y pruebas necesarias para elevar el sumario al Juzgado Penal Contravencional y de Faltas 24 a cargo de la doctora María Alejandra Doti.
La Justicia ordenó que se realicen los allanamientos en dos domicilios ubicados sobre las calles Hipólito Yrigoyen 2900 y Perón 2700, donde se determinó que los vendedores almacenaban todos los elementos detallados que comercializaban ilegalmente en la vía pública, de alta peligrosidad en el caso de resultar adquiridos por malvivientes