Sin embargo, en 2011, Gómez volvió a quedar detenido tras la declaración de un testigo que presenció cuando desde un Renault 11 como el de su propiedad, un muchacho con ropas y características fisonómicas similares a las de él, pasaba por la fuerza a una chica a otro auto en el que había otras personas.
Por su parte, Ojeda era un remisero que primero fue detenido por el robo de un Peugeot 504 blanco señalado por un testigo como el mismo tipo de auto en el que vio a una chica parecida a Natalia pedir auxilio la noche en que desapareció la víctima.
Entonces, Ojeda quedó preso por el crimen de la adolescente, aunque en 2005 fue excarcelado también por falta de pruebas.
Si bien la fiscalía pidió el sobreseimiento de Ojeda, la Justicia de Garantías lo envió a juicio al tener en cuenta que su rostro coincidía entre un 80% y 90% con el identikit que hizo Gómez sobre el supuesto delincuente que lo asaltó a él y raptó a la víctima.En la requisitoria de elevación a juicio, también se tomaron en cuenta tres testigos, dos que afirmaron que el del identikit era Ojeda y un tercero que se refirió a una "fiesta negra" en la que supuestamente violaron y mataron a Natalia Di Gallo y en el que había un hombre en un Peugeot 504 blanco.
Para la familia de la adolescente, el remisero siempre fue un "chivo expiatorio" para desligar del caso a Gómez, a quien consideran fue el "entregador" de Natalia a un grupo de hombres que luego violaron y asesinaron.