La investigación comenzó a fines de 2025 tras detectar publicaciones sospechosas en redes sociales. Hubo procedimientos en cuatro centros de acopio y distribución, además del secuestro de vehículos utilizados para trasladar los productos.
La investigación comenzó a fines de 2025 tras detectar publicaciones sospechosas en redes sociales. Hubo procedimientos en cuatro centros de acopio y distribución, además del secuestro de vehículos utilizados para trasladar los productos.
Una investigación por contrabando y falsificación de marcas terminó con el secuestro de mercadería valuada en unos $1.500 millones. Los operativos se realizaron en distintos puntos del conurbano bonaerense y en Puerto Iguazú, donde se habría desarrollado parte de la logística de una organización transnacional.
El procedimiento estuvo a cargo de la Unidad Técnica Operativa Judicial (UTOJ) y el grupo DIOC de la Policía de la Ciudad, con intervención del Ministerio de Seguridad y la Dirección General de Aduanas. La causa quedó bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Penal y Económico N° 2, a cargo de Pablo Yadarola.
El caso comenzó en octubre de 2025, cuando tareas de ciberpatrullaje permitieron detectar en redes sociales publicaciones que ofrecían productos con marcas falsificadas y otros artículos de origen presuntamente irregular. A partir de allí se reconstruyó el circuito de recepción, almacenamiento y posterior distribución.
Los investigadores identificaron dos galpones en San Martín y Lomas del Mirador que funcionaban como puntos de acopio. Allí llegaban camiones procedentes de Misiones y, desde esos lugares, los productos eran derivados a comercios, ferias y compradores contactados mediante plataformas digitales.
Entre los elementos incautados hubo 918 neumáticos, ropa, calzado, perfumes, celulares, bicicletas, llantas, cámaras de seguridad y artículos de bazar, además de productos de tabaco, garrafas, equipos de aire acondicionado, recipientes térmicos, lentes y auriculares. También se encontraron documentos considerados relevantes para la investigación.
La estructura contaba con un camión tractor, dos semirremolques y dos camionetas destinados a las tareas de traslado. De acuerdo con la valuación realizada por Aduana, lo secuestrado en los dos objetivos bonaerenses alcanzó los $1.017.500.000 y fue enviado a depósitos fiscales.
El despliegue también alcanzó a Puerto Iguazú, Misiones, donde los investigadores establecieron que la mercadería ingresaba desde Paraguay a través de pasos no habilitados. Luego era cargada en camiones que tenían como destino final Buenos Aires. En dos centros de distribución fueron incautados productos por más de $400 millones, además de un camión tractor Scania con semirremolque.
Todo el material quedó a disposición de la Justicia y fue trasladado a la Ciudad para su correspondiente revisión. La causa busca determinar el alcance de la organización y las responsabilidades de quienes participaban de la cadena de ingreso, almacenamiento y comercialización de los productos.