Quienes sí dieron la cara frente a los familiares de Norma fueron un médico jubilado, cuyo hijo participó de la operación como residente en anestesiología, y un médico terapista que estaba de franco al momento del legrado. “Dijeron que Norma había sufrido un neumotórax y que no le encontraban explicación ya que ese trastorno se da en hombres altos y delgados y fumadores. Y ella era una persona sana que hacía actividad física”, agregó la hermana.
Tras la intervención, la paciente permaneció internada cinco días en coma profundo hasta que murió. “Antes sufrimos destratos de parte de los médicos de terapia intensiva. Desde el primer momento no tuvimos dudas que lo ocurrido con Norma fue a causa de una mala praxis y testigos de lo que sucedió en el quirófano lo han confirmado”, insistió Liliana.
Asimismo, confesó que “me costó volver a trabajar y ahora cuando paso por el área de quirófanos me resulta muy doloroso. No puede volver a pasar lo que sucedió en ese quirófano: mataron a mi hermana”.
Los familiares, que radicaron una denuncia en la fiscalía Nº 16 de Lomas de Zamora, organizaron dos marchas desde la Municipalidad hasta el hospital de Monte Grande para pedir justicia. “No vamos a descansar hasta que haya justicia”, señaló consternada la hermana de la víctima.