"Robo calificado por el uso de arma de fuego, en concurso real con homicidio criminis causa" es la acusación inicial, que llevó a juicio al muchacho y que este viernes utilizó la fiscal Cutitta para argumentar su insólito pedido de reclusión perpetua. "La fiscal basó su alegato en la tragedia por el crimen del hombre de seguridad. Nosotros no le quitamos importancia a ese lamentable hecho, todo lo contrario. Lo que sostuvimos es que José Luis no había sido el autor, y que lo habían elegido por ser un chico pobre, muy vulnerable. Mientras tanto, todos en San Miguel saben quién fue el verdadero asesino, pero decidieron arruinarle la vida a un inocente durante dos años", sostuvo Conder.
El sindicado homicida es conocido en la zona del hecho como "Melli
". La familia de José Luis fue la encargada de "investigar" y obtener su identidad, luego de la detención arbitraria de su hijo discapacitado, pero nadie los escuchó. "Mi hijo estuvo acusado de matar a al guardia del supermercado El Dragón. José Luis no estaba ni cerca de ahí, en la mañana del 24 de mayo de 2013. La policía se lo llevó supuestamente por averiguación de antecedentes, pero luego lo acusaron del crimen para cerrar el caso. Desde ahí que luchamos para su liberación. El estuvo muy mal. Muy deprimido, y se quiso suicidar varias veces. No quería comer. Nos decía que no quería vivir por todo lo que le hicieron.
Lo único que quería era volver a casa con nosotros", explicó María Eugenia Corda, madre del muchacho.
"Ni una sola prueba"Finalmente, la abogada Conder manifestó que "no había una sola prueba en contra de José Luis, porque no coincidía su ropa con la descripta como la que llevaba el autor del hecho, no existía ni una pericia de pólvora, y la rueda de reconocimiento fue totalmente irregular y nula, además de que estaba en otro lugar en ese momento, con testigos, por lo que la liberación y absolución de este chico, una semana antes de la lectura del fallo informada, es una señal de lo bochornoso que fue todo el proceso".