“Cualquiera de nosotros puede ser víctima de fraude informático con nuestras cuentas. Los delincuentes realizan análisis financieros antes de atacar, con informes crediticios. Es decir, hacen inteligencia previa. Cuando observan que el ciudadano tiene sus cuentas en orden, generan el golpe cibernético, o realizan el fraude con los datos. Tras el caso de Carolina Piparo, las transferencias bancarias demoran pocas horas en efectivizarse, lo que permitió el avance de esta modalidad de ingreso a las cuentas y la triangulación inmediata de los activos robados, a mulas que el mismo día del golpe retiran el dinero”, explicó Monastersky.
“El aumento de los casos con personas afectadas por esta modalidad es constante. Nosotros comenzamos en 2005, y no se detiene. Hay que seguir trabajando para generar en la sociedad mecanismos de protección”, dijo el titular de Identidad Robada.
Finalmente, Bronstein coincidió en que “todos estamos expuestos a que alguien, haciéndose pasar por nosotros, realice compras de bienes, solicite préstamos, abra cuentas bancarias, compre servicios, manipule cuentas bancarias o transfiera electrónicamente nuestro dinero hacia otras cuentas, entre otros delitos” y destacó que “en encuestas que hicimos entre el público, pudimos saber que “el 89,5% sabe lo que es el robo de identidad y el 84,9% cree que podría ser víctima de estos delitos”.
¿Qué es el robo de identidad?
Se genera cuando un delincuente, por medios informáticos o personales, obtiene información personal de un ciudadano y la utiliza ilegalmente. Es el delito de más rápido crecimiento en el mundo. En el robo de identidad física se aprovechan de la pérdida o robo del DNI (o fotocopias),
o bien lo hacen desde cero con información que obtienen de diversos lugares. Mientras que de forma virtual se utilizan técnicas de la ingeniería social o la introducción de software (programa de computadora) malicioso en la PC de la víctima. El robo de identidad tiene consecuencias de gran impacto emocional, ya que se pone en juego el buen nombre y honor de las víctimas. Puede ocasionar que la persona no califique para el otorgamiento de créditos, la imposibilidad de abrir cuentas bancarias, embargo de sueldo, intimaciones de pago y la imposibilidad de obtener nuevos trabajos. El robo de identidad afecta a todos sin importar edad, religión o clase social.