Es que según el veredicto, se hizo lugar al pedido formulado en los alegatos del juicio por la fiscal Maribel Furnus, quien solicitó se le aplique pena máxima al imputado por el delito de “homicidio calificado por alevosía, por el estado de indefensión de la víctima, y por placer”.
La fiscal se basó en los estudios sobre la salud mental de Cadícamo realizados por peritos que revelaron que se trata de “un psicópata, insensible y manipulador” y que es un “predador que busca víctimas fácil de atacar y posee una sexualidad en base a fantasías sádicas”.
Para los peritos, al acusado la muerte “le proporciona una excitación mayor, goza matando en medio del dolor de la víctima” y concluyeron en su estudio que se está “ante uno de los más sádicos que hemos encontrado en la historia forense”.
Luego del veredicto, Nelly Gamboa, madre de la víctima, calificó a Cadícamo como “un monstruo” y aseguró que si bien a su hija “nadie la va a devolver”, espera que “le den perpetua sin ningún beneficio”. Sandra Ayala Gamboa, oriunda de Perú, fue violada y asesinada el 16 de febrero de 2007, cuando se dirigió a un edificio de la ex Dirección de Rentas bonaerense por un falso trabajo