"A mi señora le pareció escuchar algunos disparos, pero no vimos nada y a los minutos comenzó a llegar la Policía", explicó y agregó que "era una familia muy unida, que siempre estaba atenta por si pasaba algo en el barrio y daban una mano". En tanto, Claudia, otra de las vecinas, aseguró haber escuchado ruidos de un auto yéndose rápidamente. 'Eran buena gente, Susana era una persona que amparaba muchísimo a sus sobrinos. Uno de los nenes estaba salpicado, creemos que de sangre, le dimos una remera para que se cambiara', afirmó la mujer. En torno a la causa, los peritos forenses informaron anoche que Silvia Díaz, Marta Ortiz y Claudia Arias fueron brutalmente golpeadas en el rostro y murieron desangradas por las heridas recibidas con un arma blanca por parte del femicida.