La investigación apunta contra Daiana Balmaceda, quien fue detenida junto a otros penitenciarios. Cuatro internas declararon y describieron graves episodios de violencia y abusos sexuales.
La investigación apunta contra Daiana Balmaceda, quien fue detenida junto a otros penitenciarios. Cuatro internas declararon y describieron graves episodios de violencia y abusos sexuales.
La jefa de vigilancia y tratamiento de la Unidad N°51 de Magdalena, Daiana Belén Balmaceda, fue detenida por orden de la Justicia, acusada de haber participado en un episodio de torturas y abusos sexuales contra mujeres privadas de su libertad dentro del penal bonaerense.
La mujer, de 31 años, fue arrestada por la Policía Federal luego de un allanamiento realizado en su vivienda de La Plata. El fiscal Álvaro Garganta, a cargo de la investigación, tiene previsto indagarla junto con otros penitenciarios detenidos en el marco de la causa.
La investigación se inició a partir de una denuncia presentada por la Comisión Provincial por la Memoria y apunta a hechos ocurridos el 3 de junio, después de una fuerte represión provocada por una pelea registrada en una de las celdas del establecimiento.
Cuatro internas prestaron declaración ante la Justicia y sus testimonios fueron considerados relevantes para avanzar contra los acusados. En sus relatos describieron golpes, amenazas, humillaciones y abusos sexuales durante los procedimientos realizados dentro del penal.
Una de las mujeres aseguró que Balmaceda le ordenó que se arrodillara y que, posteriormente, una penitenciaria le bajó los pantalones. Según su declaración, la jefa le habría exigido que le besara las botas y le advirtió: “Cerrá el orto si no querés que te haga romper el culo”.
Otra detenida relató que fue llevada por la fuerza a una zona conocida como la “leonera”. Allí, según denunció, recibió patadas mientras estaba esposada y fue insultada por el personal penitenciario.
La mujer sostuvo además que la hicieron caer al piso, la golpearon en distintas partes del cuerpo y la escupieron. En ese contexto, afirmó que Balmaceda le habría pisado la cabeza y luego le colocó una media en la boca cuando continuaba gritando.
Los testimonios incorporados al expediente también describen abusos sexuales de extrema gravedad. Una de las internas aseguró que fue rodeada por personal penitenciario, desnudada y obligada nuevamente a arrodillarse frente a Balmaceda.
De acuerdo con su relato, después fue sometida a un procedimiento conocido como “submarino”, que consiste en introducir reiteradamente la cabeza de una persona bajo el agua. La detenida afirmó que la situación se repitió varias veces y que llegó a permanecer entre 30 y 40 segundos bajo el agua.
En otro de los testimonios, una interna denunció que Balmaceda le realizó un abuso sexual mientras otro integrante de la fuerza le sujetaba las piernas. La mujer afirmó que había varios agentes presentes en el lugar.
Balmaceda no es la única acusada en la causa. Otros 14 agentes penitenciarios fueron detenidos por su presunta participación en los hechos, entre ellos integrantes de la estructura jerárquica de la Unidad N°51.
La lista incluye además a varias mujeres que cumplían funciones dentro del establecimiento. Para la fiscalía, Balmaceda habría tenido una participación activa durante los episodios investigados y su presencia habría contribuido al sometimiento de las víctimas.
El fiscal Garganta buscará avanzar ahora con las declaraciones indagatorias de los detenidos. La investigación deberá determinar el grado de responsabilidad de cada uno y reconstruir qué ocurrió durante el operativo del 3 de junio.
Mientras tanto, la causa continúa bajo secreto de sumario y la Justicia analiza los testimonios de las internas y el resto de las pruebas reunidas para establecer cómo se desarrollaron los presuntos episodios de tortura y abuso sexual dentro del penal de Magdalena.