La denuncia fue radicada hace dos años en la Fiscalía N° 8 de Quilmes, especializada en la temática de delitos contra la integridad sexual. La investigación fue llevada a cabo por la doctora Valeria Meyer, quien afrontó un duro proceso para recabar las pruebas que permitieron ordenar la detención del violador.
La secretaria de dicha fiscalía quilmeña, María Dolores Della Rosa, explicó: “En el año 2010, un menor de 16 años, muy afectado psicológicamente, denunció que su padre lo violó sistemáticamente desde que tenía uso de razón. Gracias a su valor para afrontar el problema, sus hermanas mayores se animaron también a denunciarlo”, remarcó.
Asimismo, Della Rosa describió que “iba alternando los abusos entre sus hijos, atacando al que estaba más vulnerable”.
“Si alguno lo cuestionaba, lo dejaba y violaba a un hermano indefenso. Se alcoholizaba y cometía estos actos aberrantes. Los hijos declararon que no sólo fueron víctimas, sino que también fueron testigos de como su padre abusaba de sus hermanos delante de ellos”, indicó la funcionaria.