La empleada aseguró en declaraciones televisivas que los secuestradores
"le sacaron la capucha que tenía y (él) empezó a caminar, dice que no veía nada, que estaba obnubilado", ya que
"en todo momento estuvo encapuchado" tras el rapto cometido en Tres de Febrero, y añadió que los delincuentes
"lo trataron bien", aunque
"obviamente estaba muy nervioso".
En una serie de llamados telefónicos los secuestradores habían exigido la suma de
dos millones de dólares. Finalmente, se concretó el pago de una cifra similar, aunque en pesos... La banda de secuestradores, que según el apoderado actuó de manera "muy profesional",
exigió que un familiar tirara el bolso con el dinero desde un tren en movimiento. Se materializó entre Caseros y Santos Lugares, desde una formación del Ferrocarril San Martín.
Según estiman los investigadores, Rebagliati ya habría estado
"marcado" por los secuestradores y no descartan la posibilidad de un entregador entre las personas de su entorno.
Por el momento, la Policía sospecha de una
banda de la zona oeste del gran Buenos Aires que tiene otros secuestros entre sus antecedentes.