Para los jueces, quedó probado que el condenado coleccionaba videos pornográficos con la participación de menores, para bajar luego a la web, consumirla, mirarla, copiarla y resguardarla en una tarjeta de memoria.
Los jueces Mariana Jiménez, Luciana Irigoyen Testa y Mario Juliano consideraron además que Fragosa se conectaba en la red social Facebook, en la cual creaba un perfil falso, con nombre, edad y la foto de una niña que tendría entre 9 y 10 años, mediante el cual engañaba a otros menores de esa misma edad.
En el juicio, quedó demostrado para los jueces que el condenado hacía propuestas sexuales a las niñas a través del chat, y que tenía más de 70 contactos, entre los cuales figuraban niños y niñas de distintas provincias, de la Capital Federal y de localidades del conurbano bonaerense.
En los alegatos, la fiscal del juicio, Analía Duarte, había solicitado que se condene a Fragosa a la pena de 13 años de cárcel, por considerar que se trata de un delito de peligro difuso en el que puede haber "infinidad de damnificados y todos son menores".
La representante del ministerio público fiscal dijo que "la portación de arma de fuego también es un delito de peligro, pero en el peor de los casos cuando alguien lleva una pistola totalmente cargada tiene quince balas y podría matar a quince personas, pero en este caso del delito informático se puede llegar a miles de personas y en su mayoría menores de edad".
Duarte resaltó en su alegato el trabajo realizado por los peritos informáticos y los psicológicos de la Procuración.