El martes, la División Delitos contra la Salud de la Policía Federal desbarató una banda conformada por cuatro personas, que habían armado un taller en Pilar donde se confeccionaban productos de cosmética sin ningún tipo de control. Los uniformados decomisaron más de 1.000 envases, bidones con formol, bastidores, planchas de parafina, ollas y otros productos químicos. Todo se inició tras la denuncia de una mujer, quien compró uno de los productos fabricados por la banda, que había exhibidor la mercadería en una página de internet.
‘Hay un circuito ilegal, eso es indiscutible -señaló Peretta-. Hace un año la Anmat prohibió la incorporación de formol en esta clase de productos y viene trabajando fuerte para que se aplique la normativa. Ahora, tenemos el problema de que deja mucho dinero la producción de estos productos falsificados. Las organizaciones delictivas distribuyen y venden. Tienen vendedores, que llevan los productos a las ferias, peluquerías o comercios. Mediante los envases copiados a la perfección, y el bajísimo precio comparado con los verdaderos. Hay productos originales que valen 50 o 100. Cuando la gente encuentra ese producto a 10, 20 o 30 pesos opta por comprar. Tenemos que estar en alerta”.i
En los supermercados hay copias propias
Desde el Sindicato de Farmaceúticos y Bioquímicos venimos haciendo relevamientos sobre este tema en supermercados. Descubrimos que ahora aparecen productos que son imitación de grandes marcas. Copian los envases, el color del producto, pero les cambian el nombre. Incluso, hasta copian el tipo de letras o diseño gráfico. Obviamente, los precios son menores. Se apela al conocimiento de la gente sobre los productos originales, con compañías que invierten mucho dinero en publicidad para que la mercadería sea conocida. Hay hacedores de estos productos, se los ofrecen a los locales’, sostuvo Marcelo Peretta.