La denunciante de la denominada "Casa del horror de Villa Mónica" sostuvo que "desde los 13 años que tiene a la nena casi secuestrada y cuando este hombre se fue una semana de vacaciones a Corrientes la dejó desamparada, entonces la asistí, la traje a casa, le di ropa y de comer. Ahí, con su dificultad que tiene para expresarse, empezó a contar todo lo que le hacía y todo el barrio se fue enterando, por lo que fue creciendo la indignación. Cuando volvió, la gente quería lincharlo".
Al tomar intervención, la Policía lo citó en la comisaría 1ª de Florencio Varela, donde prestó declaración, aunque, al día siguiente, al conocerse la gravedad de los cargos en su contra, se dispuso su detención y el allanamiento a la vivienda, en la que se habrían incautados elementos probatorios para la acusación.