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19 de abril 2018 - 00:00
Masacre de Flores: Piden que Fructuoso Alvarez González siga detenido
Los fiscales que intervienen en el proceso donde se debate si se le concede o no la expulsión a España a quien cometió el hecho se pronunciaron por la confirmación del fallo del Juzgado de Ejecución Penal para que el acusado continúe preso en nuestro país.

Los fiscales que intervienen en el proceso donde se debate si se le concede o no la expulsión a España del condenado por haber cometido la denominada Masacre de Flores se pronunciaron por la confirmación del fallo del Juzgado de Ejecución Penal para que el acusado siga preso en nuestro país.

De acuerdo a lo indicado por el sitio Fiscales.gob.ar, los jueces Luis Niño, Gustavo Bruzzone y Luis García encabezaron audiencia para resolver el recurso que presentó la defensa de Fructuoso Alvarez González, condenado en 1995 a prisión perpetua por la Masacre de Flores, apuntando que se le conceda el pedido de extrañamiento y se lo expulse a España, donde quedará en libertad. En tal sentido, la Unidad Fiscal de Ejecución Penal, representada por Diego García Yomha y Guillermina García Padín, instó a que se confirme el fallo del juez de ejecución Luis Arias, quien había rechazado el año pasado la solicitud.

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La defensa expuso en primer lugar y detalló el trámite que lleva la causa. Alvarez González fue autorizado su traslado en 2004 a España para que continuara allí el cumplimiento de su pena. No obstante, cuatro años más tarde, se le otorgó la libertad definitiva al convertir la sanción a 20 años de prisión. Meses después, reingresó a Argentina y luego de varias entradas y salidas, el Ministerio de Relaciones Exteriores comunicó la situación por lo que la justicia nacional de ejecución dispuso la detención para que continuara con el cumplimiento de la pena. La Masacre de Flores ocurrió en 1994 cuando Alvarez González provocó un incendio intencional, que ocasionó la muerte del matrimonio integrado por José Bagnato y Alicia Plaza; de los hijos de ambos, Fernando y Alejandro, y de un amigo de ellos, Nicolás. El único sobreviviente fue Matías Bagnato, en ese entonces de 16 años.