Si bien el departamento se hallaba en orden, se advirtió que algunos cajones del vestidor que se hallaba junto a su habitación habían sido revueltos, como si alguien hubiese estado buscando dinero u objetos de valor.
Al respecto, la hermana de Maero confirmó la existencia de algunos faltantes. "Yo lo vi el jueves o viernes. El salía a la mañana temprano y volvía a la noche", contó el encargado del edificio, quien contó que la familia comenzó a alertarse cuando "una mujer que había trabajado con él hasta hace quince días le dijo que la dueña del local de Acassuso la llamó porque estaba cerrado". Relató que al ingresar al departamento del 8º 'B" con la Policía, las luces estaban encendidas, al igual que el televisor, y que el anciano "estaba atado de manos y pies, muerto "aparentemente por asfixia". "Había una mesa preparada, estaban preparando una cena como para dos o tres", añadió el hombre.