Asimismo, Tamara Rosenberg, de la organización no gubernamental, explicó que “hace algunos años, tras hechos trágicos como incendios en talleres clandestinos en territorio porteño, las autoridades de aquel momento se movieron bastante bien para combatir la mafia de los talleres, derivando en un corrimiento de los emprendimientos esclavistas hacia el Conurbano, pero desde hace un tiempo, ante la falta de políticas agresivas, comenzaron a reubicarse en Capital Federal, y como les quedó algo de miedo, se vienen fusionando con las redes de narcotraficantes en las villas, donde les brindan protección”.
Para tener una idea aproximada de lo inmensamente lucrativo que resulta para las mafias ingresar al negocio textil ilegal, basta un ejemplo. Un jean es terminado en un taller textil, con mano de obra esclava, a 3 pesos. Se suman gastos de tela y flete, para redondear un costo final de 10 pesos.
Las grandes marcas no bajan de un precio de vidriera de 300 pesos, mientras que en las ferias se venden a unos 100 pesos. Es decir, la ganancia para el explotador es de 1000% o 3000%. En las villas, las redes de mafiosos manejan todo. Incluso, las viviendas. A fuerza de prietes se quedan con las casas, y luego las alquilan. Hay piezas que tienen un valor mensual de 600 pesos, requeridas por personas o familias que necesitan vivir en Capital Federal. Asimismo, desde La Alameda se denunció que “también avanza en las villas, a partir del nexo narcos y capos de los talleres, el tema de la trata para la explotación sexual, por lo que cada vez hay más niñas y jóvenes desaparecidas”.
Copiando la Gomorra italiana
“El crimen organizado en las villas ya tiene dimensiones más que alarmantes. Los narcos tienen nexo con la trata de personas, y así con la explotación laboral y sexual. Asimismo, crecen la red de lavado de dinero, que manejan ellos mismos. Esto se observa como un espejo de lo que se cuenta en libros como Gomorra, del italiano Roberto Saviano, que describe la multitud de negocios paralelos que se entrecruzan manejados por mafia de su país. Aquí se replican las modalidades, con características propias. La derivación es la enorme cantidad de ciudadanos explotados”, dijo Gustavo Vera, de La Alameda.