Según la reconstrucción de los hechos llevada a cabo por la policía, dos personas llegaron en una moto al barrio y luego de mediar una discusión intentaron robarle otra motocicleta a una de las víctimas. Al parecer, entre las víctimas y los agresores habría una vinculación previa. Se conocían del barrio y no existiría entre ellos una buena relación, situación que aparentemente quedó de manifiesto al momento de los disparos.
Las víctimas tenían al menos dos disparos cada una, de acuerdo a las detonaciones que dijeron escuchar los vecinos. Los investigadores sospechaban que el arma utilizada por los agresores, que ya estarían identificados, en el ataque fue un revólver.
Los vecinos manifestaron su descontento con el servicio de ambilancias ya que la primera de ellas llegó a las 17.30 horas para atender a un paciente que, tanto la policía como el servicio médico declararon como muerto; aunque los vecinos se empeñan en reconocer que, gracias a las tareas de reanimación practicadas por la madre, el joven se encontraba con vida.
La segunda ambulancia llegó recién a las 17.55, a casi una hora de ocurrido el hecho, en medio de un clima netamente hostil por parte de los casi 200 vecinos que se habían congregado en el lugar. De todas maneras, el joven trasladado falleció en el hospital.
Los vecinos se mostraron indignados ante los medios orque consideran que una minoría que practica la delincuencia influencia a los más jóvenes de la zona a seguir sus pasos ante la indiferencia de la policía.
“Acá todos saben, la Policía también, los que venden drogas, acá hay pibes muy chicos y esto pasa siempre en el barrio”, gritó uno de los vecinos ante la presencia de los medios de comunicación.
Fuente: La Mañana de Neuquén