En Chile, la cuestión no es menor.
La policía de Investigación (PDI) advirtió que para este torneo se espera que lleguen entre 50 mil y 100 mil personas, provenientes de los once países participantes, que se suman al seleccionado anfitrión.
En ese marco, las autoridades chilenas proyectan un alarmante aumento en el consumo de la prostitución y su peor rostro, que es la explotación sexual a menores de edad.
Acerca del tema,
el jefe nacional de Delitos contra la Familia de la PDI, Víctor Nakada, expresó que "los hinchas, en su gran mayoría hombres, buscan algo más que la Copa América, porque un partido dura 90 minutos, pero están una semana acá".
"Existe una gran posibilidad de que accedan al comercio sexual. Si este deriva en comercio sexual con menores de edad es super peligroso para el país. Tenemos que tener más ojo que en otras épocas", señaló el jefe policial.
Desde el Departamento de Protección de Derechos del Servicio Nacional de Menores (SENAME), la profesional Isabel Farías indicó, al exponer un alerta sobre la explotación contra menores, que "se deben tomar todas las medidas administrativas que puedan interrumpir oportunamente la ocurrencia del delito".
"Por ejemplo, si llega un pasajero a un hotel con una niña que no tiene identificación y vinculación alguna con el cliente, se deben hacer las preguntas correspondientes y, si es necesario, restringir el ingreso de esa persona y/o hacer la denuncia., dijo.
En el país vecino, las cifras estadísticas sobre el flagelo son más que preocupantes: en 2014 se trataron 1.311 casos de explotación sexual infantil. Y para la presente edición de la Copa América se espera que las víctimas por este hecho lleguen a los cuatro mil menores.