El misionero era dueño de emprendimientos gastronómicos y hoteleros en Puerto Iguazú y había competido en distintas categorías del automovilismo.
El misionero era dueño de emprendimientos gastronómicos y hoteleros en Puerto Iguazú y había competido en distintas categorías del automovilismo.
Alfredo Matías Wiebel Giampaoli, de 48 años, era un reconocido empresario de Puerto Iguazú que también había desarrollado una trayectoria como piloto de automovilismo. Murió este viernes tras recibir un disparo dentro de un inmueble ubicado en el cruce de las avenidas República Argentina y Pancho Ramírez.
Por el crimen fue detenido su exsuegro, "Ángel S.", de 82 años, quien quedó señalado como el principal sospechoso. Según trascendió en medios locales, ambos habrían mantenido una discusión antes del disparo y la Justicia busca determinar qué ocurrió dentro del inmueble y cuál fue el motivo del enfrentamiento.
Wiebel estaba vinculado desde hacía años al sector hotelero y gastronómico de Misiones. Junto a su hermano era dueño de la franquicia Holy, un restobar con locales en Puerto Iguazú y en la Costanera de Posadas.
Además, estaba al frente del Z Hotel Boutique Iguazú, uno de los emprendimientos que formaban parte de su actividad empresarial. Su trayectoria en el sector había convertido a Wiebel en una figura conocida dentro del ámbito empresarial de Puerto Iguazú.
Su nombre también era reconocido en el automovilismo. Wiebel fue piloto de carreras y compitió en distintas categorías, tanto en Misiones como a nivel nacional.
A lo largo de su trayectoria deportiva participó en el rally, en el TC 4000 Misionero y en el Procar 4000, donde compitió en la Clase B. Su actividad en las pistas se sumaba así a sus emprendimientos en los sectores hotelero y gastronómico.
El crimen ocurrió este viernes en Puerto Iguazú. Cuando los efectivos de la Policía llegaron al inmueble, encontraron a Wiebel tendido en el suelo y sin signos vitales. El médico policial constató que presentaba una herida de arma de fuego que, en principio, habría sido provocada por una pistola calibre 9 milímetros.
Tras el hecho, Ángel S. ingresó a una clínica de Puerto Iguazú, donde permaneció internado bajo custodia policial. Los investigadores buscan el arma que habría sido utilizada y analizan, entre otras hipótesis, posibles diferencias económicas y financieras entre Wiebel y el acusado. Por el momento, esa línea forma parte de las cuestiones que la Justicia intenta confirmar.