Uno de los ladrones preguntó por el sector de ecografía y amenazó con un revólver a una secretaría y a la médica del sector, a la que luego llevo hasta la oficina donde estaba Meyer y reclamó dinero y celulares.
"Agarraron los celulares y nos llevaron a seis o siete (empleadas) a un cuarto donde está el mamógrafo y nos dejaron encerradas”, indicó la jefa de Lalcec-Morón.
Meyer afirmó que el ladrón “venía con mucha seguridad de los datos; hizo desconectar prolijamente el ecógrafo, (fue) muy preciso y organizado”.
Luego se lo llevó, ayudado por otro hombre que estaba en el sector delantero del inmueble y un tercer cómplice que los aguardaba en la calle.
El ecógrafo fue donado por el Ministerio de Salud de la Nación, es de alta complejidad y estaba en funcionamiento en el lugar desde hace un año y medio.