Los dos delincuentes empujaron a la anciana hasta su dormitorio y allí comenzaron a pegarle trompadas en todo el cuerpo, a la vez que le pedían dinero.
"Revisen y busquen, hagan lo que quieran", rogaba la mujer mientras trataba de protegerse de los golpes, según relató.
Fuera de sí, uno de los ladrones fue hasta la cocina y regresó al dormitorio con un mechero, con el que quemó a Fernández en la cara y manos.
Otro de los ladrones, en tanto, le tapó la boca con las manos y le apretó el cuello, pero antes que la mujer perdiera la vida por asfixia, se oyó un disparo en el exterior.
Un vecino, al ver la puerta rota, llamó a la policía y desde el exterior efectuó varios disparos intimidatorios al aire.
Ante esa situación, los ladrones escaparon por los fondos de la casa sin concretar el robo y hasta esta mañana no pudieron ser detenidos ni identificados.
La policía trasladó a la mujer a un centro asistencial, donde fue atendida por las quemaduras sufridas y los golpes.