"Vamos a iniciar un sumario administrativo inmediatamente", afirmó el funcionario.
Pascual precisó que, tras ser detenido el domingo pasado, luego de las revisaciones médicas de rigor, Carrizzo fue alojado en una celda especial y se lo mantuvo aislado.
Además, explicó que fue sometido a un estudio psicológico, antes de determinarse las características de su alojamiento.
En ese marco, afirmó, no se observaron actitudes o manifestaciones que hicieran pensar en un suicidio.
Tras los crímenes, el hombre había huido de la ciudad de Victoria, donde vivía, y la policía inició una búsqueda que resultó infructuosa hasta el domingo pasado cuando fue descubierto en Rosario cuando deambulaba por una feria de trueque ubicada en el sur de la ciudad santafesina.
Previamente, frente a la falta de pistas sobre su paradero, el mes pasado el Ministerio de Justicia de la Nación ofreció cien mil pesos de recompensa a quien aportara datos concretos que permitieran capturarlo.
El hombre estaba imputado por el delito de homicidio simple y homicidio agravado por el vinculo en concurso real, de Gisela Sofía Lanieri, de 25 años, y de su hija Valeria Agustina Carrizo, de 6, quienes fueron asfixiadas mientras dormían.
Carrizzo había sido llevado ayer ante el juez de Instrucción Alejandro Callejas para ser indagado, pero se negó a dar su versión de los hechos.