El testigo contó que, inicialmente, él quiso auxiliar a la chica pero luego vio que del otro auto descendió su conductor con "apariencia de policía", por lo que decidió no cruzar la ruta y se tomó el colectivo. "El testigo afirmó que cuando se estaba yendo, pasó a unos tres o cuatro metros de donde estaban los dos autos estacionados y ahí pudo ver el rostro del joven que retenía y golpeaba a la chica", indicó el letrado.
Según Mazzocchini, en plena audiencia, Bacigalupe señaló a Gómez, presente en el recinto, como el joven agresor.
Luego, la defensa particular de Gómez pidió al tribunal la detención de Bacigalupe por falso testimonio por considerar que había incurrido en una serie de contradicciones y que también se incorpore por lectura la declaración que el testigo había hecho durante la instrucción y en la cual no había podido realizar una correcta identificación del imputado. Sin embargo, el tribunal rechazó ambos pedidos.
Respecto de por qué había incorporado más precisiones a su declaración, Bacigalupe explicó ante el tribunal que al momento de su primera testimonial la secuencia le había parecido "un rapto de Policía" y que eso le había generado "un cagazo bárbaro", pero que ahora, en el juicio, declaraba "todo" lo que sabía del hecho.
Para Mazzocchini, la declaración de Bacigalupe es "totalmente coincidente" con la del testigo de identidad reservada que fue citado para el miércoles próximo y que en 2011 fue la que derivó en la detención de Gómez.
Este testigo, que al momento de la secuencia de los hechos anteriormente descriptas estaba en una parada de colectivos sobre la ruta 36, fue el que reconoció primero el auto del imputado y a éste después, a través de fotografías en los medios de prensa.