El juicio por el crimen de la joven Natalia Di Gallo, cuyo cadáver fue encontrado hace 10 años en el Parque Pereyra Iraola, comenzará hoy con dos imputados, en un debate que estará a cargo del Tribunal Oral Criminal de Quilmes.
El juicio por el crimen de la adolescente Natalia Di Gallo, cuyo cadáver fue encontrado hace una década en el Parque Pereyra Iraola del partido de Berazategui, comenzará hoy con dos imputados, en un debate que estará a cargo del Tribunal Oral Criminal Nro. 4 de Quilmes.
Entre los primeros testigos citados para esta primera audiencia se encuentran Juan Di Gallo e Hilda González, padres de la víctima, y Karina Di Gallo, una prima de la adolescente asesinada.
"La prima es una especie de interlocutora porque fue a quien Natalia le contó lo que hizo con Nicolás Gómez (uno de los imputados) la noche anterior a ser raptada", explicó Daniel Mazzochini, abogado de la familia Di Gallo, quien adelantó que prevé un juicio, en el que declaran 200 testigos durante 40 jornadas. El fiscal de juicio será Claudio Pelayo, el primer instructor que tuvo la causa y que luego fue sucedido por tres colegas distintos, mientras que en el banquillo de los acusados estarán Nicolás Gómez (de 28 años) y Daniel Feliciano Ojeda (45), acusados como partícipes de los delitos de "privación ilegal de la libertad agravada por el resultado de muerte en concurso real con de abuso sexual", aunque el primero de ellos llega al debate preso y el segundo con falta de mérito.
Gómez era el joven que estaba junto a la chica Di Gallo en su Renault 11 el 28 de diciembre de 2003 cuando la chica desapareció y estuvo preso entre enero y abril de 2004, hasta que fue liberado por falta de pruebas.
Sin embargo, en 2011, Gómez volvió a quedar detenido tras la declaración de un testigo que presenció cuando desde un Renault 11 como el de su propiedad, un muchacho con ropas y características fisonómicas similares a las de él, pasaba por la fuerza a una chica a otro auto en el que había otras personas.
Por su parte, Ojeda era un remisero que primero fue detenido por el robo de un Peugeot 504 blanco señalado por un testigo como el mismo tipo de auto en el que vio a una chica parecida a Natalia pedir auxilio la noche en que desapareció la víctima.
Entonces, Ojeda quedó preso por el crimen de la adolescente, aunque en 2005 fue excarcelado también por falta de pruebas.
Si bien la fiscalía pidió el sobreseimiento de Ojeda, la Justicia de Garantías lo envió a juicio al tener en cuenta que su rostro coincidía entre un 80% y 90% con el identikit que hizo Gómez sobre el supuesto delincuente que lo asaltó a él y raptó a la víctima.En la requisitoria de elevación a juicio, también se tomaron en cuenta tres testigos, dos que afirmaron que el del identikit era Ojeda y un tercero que se refirió a una "fiesta negra" en la que supuestamente violaron y mataron a Natalia Di Gallo y en el que había un hombre en un Peugeot 504 blanco.
Para la familia de la adolescente, el remisero siempre fue un "chivo expiatorio" para desligar del caso a Gómez, a quien consideran fue el "entregador" de Natalia a un grupo de hombres que luego violaron y asesinaron.