En torno al relevamiento, desde La Alameda se indicó que “Versailles y sus alrededores se convirtió en zona liberada para que operen las mafias que manejan los distintos negocios de la trata de personas, como talleres clandestinos o prostíbulos, además del tráfico de drogas, y tienen en este espacio porteño el punto inicial de llegada de los esclavos desde países hermanos, sin ningún tipo de control por parte de las autoridades”.
Este último punto no es menor. La denuncia involucra a tres compañías de ómnibus de larga distancia, que traen personas desde países limítrofes, mayormente desde Bolivia y Paraguay, aunque también ciudadanos argentinos del interior. “Aquí comienza todo el negocio de la trata de personas. La gente se distribuye en distintos talleres textiles ilegales, locales de prostitución, tráfico de drogas y todo delito vinculado cl crimen organizado”, dijo la fuente de La Alameda. El mapa del delito de Versailles y sus alrededores se delimita por la General Paz, la avenida López de Vega, y las calles Ramón Falcón, Humaitá y Tonelero.
Parto prematuro y crímenes impunes
Semanas atrás, un hecho registrado en el barrio de Versailles fue tema de tapa de Diario Popular, cuando se reveló la pesadilla de una mujer embarazada, quien resultó asaltada y amenazada por delincuentes, tras lo cual por el intenso shock sufrió un parto prematuro. Este episodio, que terminó de la mejor manera ya que la criatura no tuvo problemas de salud, se suma a la descripción pormenorizada de seis homicidios de vecinos ocurridos en el último tiempo en el barrio, y que aún continúan impunes. Se mencionan los crímenes de Cecilia Agüero, Héctor Toriglia, Carlos Valdez, Diego Rodríguez y Abel Rossi.