No obstante, subrayó que "el Conicet tiene una tasa de crecimiento limitada, no puede tomar a todos, todos los años" y, respecto de la solución del conflicto, indicó que "no era solo un tema de fondos, sino de ver cómo implementar esta
transición, que es algo novedoso".
El acuerdo terminó de cerrarse luego de la contrapropuesta de los científicos del Conicet para que quedara afuera del acta la posibilidad de que los becarios que reclamaban su reincorporación se sumaran al plantel de una empresa privada, tal como lo habían ofrecido las autoridades de
Ciencia y Tecnología. "Teníamos que encontrar una solución de transición para estos recursos humanos que habían sido formados y que no tenían posibilidades de ser contratados directamente por el Conicet", explicó el ministro.
En este sentido, precisó: "Lo que tratamos es que esos recursos humanos, que estaban calificados, pudieran ser ubicados en las instituciones donde trabajan, porque los becarios no sólo trabajan en el Conicet, sino en universidades, el INTA, el
INTI, universidades privadas".
"Tratamos que cada institución, por un mecanismo que vamos a ir implementando durante el año, sea la que finalmente se haga cargo de los contratos de estos recursos humanos que son altamente valiosos", señaló el funcionario.