"Los argentinos, desde hace diez años, venimos pagando nuestra deuda e hicimos un esfuerzo en no descuidar todas las obligaciones sin descuidar el mercado interno", explicó el ministro.
"Sin embargo -advirtió-, Argentina sigue siendo sometida a una permanente presión", ya que "existe una especulación permanente sobre nuestra economía".
Aclaró que ese 7 por ciento que "no ingresó a los canjes de deuda en 2005 y 2010 pueden hacerlo a partir de ahora", ya que la Argentina "está en condiciones de atender y regularizar a ese 7 por ciento que no entró, exactamente en los mismos términos que los que lo hicieron".
Lorenzino señaló que lo que se pretende "es asegurar que aquellos que entraron no les sería traicionada su confianza con condiciones más beneficiosas", y explicó que "es fundamental brindar esa seguridad a los que ya entraron, con los que vamos a seguir honrando la deuda".
"Nos parece importante dejar en claro nuestro compromiso de no ofrecer nada mejor, es la misma oferta", sostuvo; aclaró que el cobro en la Argentina con legislación local será una opción voluntaria para los acreedores que adhieran al canje, y reafirmó que "no se intenta escapar a la justicia como dicen los lobbistas".
El ministro consideró que se busca "alejar toda especulación e incertiudumbre respecto del crédito de Argentina", y lamentó que lo que se ha pagado hasta el momento "parece que para algunos no es suficiente".
"Quienes quieran seguir haciendo juicios nos van a encontrar defendiendo como siempre los intereses de los argentinos", aseveró, y advirtió que "como dijo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el pasado está a la vuelta de la esquina, parece que se fue pero amenaza con volver".
Kicillof, por su parte, aseguró que "Argentina no debe caer en la trampa del sistema financiero de pagar deuda con más deuda", y consideró que "la propuesta argentina es generosa y equitativa con un estricto criterio de justicia".
Afirmó que con el blindaje Argentina "estaba en una situación de default encubierto", y remarcó que el blindaje "era imposible, lo sabía todo el mundo, era incobrable", ya que el objetivo era "endeudarnos más y someternos, y restarnos soberanía e independencia económica".
El funcionario reseñó que "se ha pagado hasta el último centavo de dólar durante todos estos años, y ahora nos reclaman que paguemos todo a esos fondos buitre que los compraron a precio vil cuando ya estábamos en default".
"Estamos en peligro, porque nos reclaman que paguemos a los fondos buitre para que tengan la excusa para venir a reclamar de nuevo esos papeles que hoy para nosotros son cartón pintado", alertó.
Kicillof insistió con que la Presidenta "ha tomado la decisión de que aquellos que no entraron en los canjes que entren en razón, y que entren en los canjes que les vamos a pagar", y afirmó que Argentina "les va a pagar también a ellos, pero no como buitres sino como holdouts".
"Le pedimos a los tribunales de EEUU que nos dejen seguir pagando los bonos reestructurados, pero si nos obliga a que la plata que entra para los demás bonistas tenga que ir primero a los buitres, entonces ya no podemos pagarles a los demás para pagarle a ellos", advirtió.-