Martínez Sosa –acreedor de Fernández, según el expresidente detalló en las declaraciones juradas que presentó ante la Oficina Anticorrupción (OA)-, también sostuvo que jamás actuó de manera “coordinada y funcional” con funcionarios y brokers para montar y beneficiarse de un supuesto “esquema de recaudación y distribución de fondos públicos por medio del irregular direccionamiento en la contratación e intermediación de seguros tomados por distintas reparticiones públicas”
“Nada más lejos de la realidad”, sostuvo. Entre otros motivos, ejemplificó, porque las pólizas de Gendarmería se pagaron “con fondos privados y no públicos”, según indicó, en tanto que los contratos que se le adjudican durante la gestión de Fernández, “fueron lícitas y siguiendo una costumbre del mercado asegurador”, que además involucran a un total de “por lo menos 73 productores asesores de seguros”.
Martínez Sosa evitó ahondar en el contenido de los teléfonos celulares que la Justicia secuestró durante los primeros pasos de la investigación. Entre otros, aquellos que reflejan los mensajes vinculados a las pólizas con concesionarios viales o con la Cancillería, como los que cruzó con su esposa, María Cantero, y ella, a su vez, con su jefe, el entonces Presidente.
Al salir de Comodoro Py, el empresario apenas dijo una frase sobre su relación con el ex presidente: “Con Alberto Fernández tenía un vínculo de amistad”.
Al mediodía se presentará a declarar María Cantero, la histórica secretaria de Alberto Fernández. Sus abogados defensores, del mismo estudio jurídico que representa a Martínez Sosa, adelantaron que también presentará un escrito.
A los acusados se les imputa "haber intervenido mancomunadamente en forma coordinada y funcional, aproximadamente entre el mes de diciembre de 2019 y el mes de diciembre de 2023, en un esquema de recaudación y distribución de fondos públicos por medio del irregular direccionamiento en la contratación e intermediación en seguros tomados por distintas reparticiones públicas en NACIÓN SEGUROS S.A.”.
Ayer, en su indagatoria, Fernández volvió a intentar desligarse del broker. “He tenido siempre una relación de afecto. Pero jamás pedí a nadie que un seguro del estado pase a través de sus manos o lo tomen a él como asesor de seguros. Héctor Martínez Sosa me conoce y conoce mi rigidez en ese tema. En mis cuatro años de mandato no creo haberlo visto o haber hablado con él más de cuatro o cinco veces, y siempre hablamos de cuestiones sociales, nunca de cuestiones de su negocio, que desconozco. No creo que sea delito conocerlo”, dijo.
La semana pasada apareció una foto en el expediente que reveló que se juntaron en la quinta de Olivos durante su mandato. La imagen estaba en el teléfono de su secretaria, María Cantero.
Los chats de la causa también revelaron que la mujer de Martínez Sosa se contactaba con funcionarios del gobierno y aprovechaba su lugar de privilegio en la Casa Rosada para influenciar sobre los negocios de su marido.