Y agregó que "una vez realizados los estudios de control correspondientes en dicho instituto, se arribó al diagnóstico de colección subdural crónica".
La información oficial recién llegó por la noche, después que durante el día fuentes del mismo centro asistencial habían dejado trascender que el chequeo estaba relacionado con la operación de tiroides a la que había sido sometida en enero de 2012.
Hasta este momento, la operación por tiroides había sido el problema de salud más importante que había tenido la mandataria. En esa ocasión, fue intervenida en el Hospital Austral para la extracción de su glándula tiroides: en un primer chequeo se había planteado la posibilidad de que se tratara de un tumor maligno, pero finalmente no fue así y la cirugía se concretó sin complicaciones.
Tras la operación, Cristina Kirchner tomó veinte días de licencia médica para recuperarse y quedó al frente del Ejecutivo nacional el Vicepresidente, Amado Boudou.
Según indicaron fuentes médicas a Noticias Argentinas, la jefa de Estado fue alojada en el noveno piso de ese centro de salud, en Belgrano al 1700 y si bien en principio tenía previsto pasar allí la noche, finalmente abandonó el lugar poco antes de las 22:00 en medio de un máximo hermetismo.
El último chequeo médico que se había realizado la Presidenta fue en agosto pasado, cuando visitó el sanatorio Otamendi para someterse a estudios ginecológicos de rutina que arrojaron resultados normales, confirmó entonces Luis Buonomo, jefe de la Unidad Médica Presidencial.
Durante su mandato, la Presidente fue noticia en diversas oportunidades por problemas de salud menores, principalmente asociados a episodios de lipotimia, que la obligaron a suspender varias veces su agenda de actividades.