El Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA calculaba que 2024 cerró con una tasa de pobreza de entre 38 y 39%. El nowcast de la Universidad Torcuato Di Tella estimaba, en tanto, una tasa de pobreza de 36,8% para el semestre julio-diciembre. “La incidencia proyectada se puede descomponer mecánicamente en un promedio ponderado de una tasa de pobreza de 38,8% para el tercer trimestre de 2024 y de 34,8% para el cuarto trimestre”, indicó el informe.
Leopoldo Tornarolli, economista del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de la Plata, había comentado en sus redes sociales: “Sabemos entonces que en el tercer trimestre la pobreza fue alrededor de 38,5%. Como los datos de actividad económica fueron mejores en el cuarto que en el tercer trimestre, todo indica que para el segundo semestre la pobreza va a ser menor a 40%, por debajo del 41,7% de cierre de 2023″.
La actualización anterior de la incidencia de la pobreza se había dado a conocer en septiembre. La pobreza avanzaba hasta 52,9% en el primer semestre del año y así alcanzaba a 24,9 millones de personas en todo el país. El primer semestre de 2024 estuvo marcado por una aceleración inicial de la inflación, que alcanzó un ritmo de aumento de precios cercano al 4% mensual desde mayo y que se fue desacelerando luego hasta el 2,7% en diciembre.
En este contexto, el poder adquisitivo de los salarios sufrió una caída significativa, pero empezó a recuperar terreno conforme la inflación desaceleró, aunque sin compensar del todo las pérdidas acumuladas en el último año. De todas formas, antes de fin de año, un cálculo hecho también por Capital Humano señaló que, en el tercer trimestre del año, la pobreza disminuyó al 38,9% y atribuyó esta baja a la desaceleración de la inflación y al refuerzo de programas sociales como la Asignación Universal por Hijo (AUH).
La indigencia y la pobreza se calculan comparando los ingresos de los hogares con los valores de las canastas de indigencia y pobreza de cada región del país. El valor monetario de la canasta alimentaria (que sirve de base para fijar el de pobreza) comprende los alimentos necesarios- como carne, lácteos, frutas, verduras,etc.- para cubrir los requerimientos energéticos de la población de acuerdo con la edad y sexo de las personas.
Los índices más bajos de indigencia y pobreza (en la nueva serie del Indec que arrancó en 2016) se registraron en el segundo semestre de 2017: 4,8% de indigencia y 25,7% de pobreza. Y el pico se alcanzó en el primer semestre de 2024 con el 18,1% de indigencia y 52,9% de pobreza.