Cabral es un juez oriundo del fuero criminal ordinario, con lo cual no respeta ese orden, a lo que se suma el peso de su figura, por tratarse del presidente de la Asociación de Magistrados.
La denuncia hecha por Kunkel el viernes 28 de junio provocó un clima de tensión y de duros cruces por lo bajo entre los miembros del Tribunal, ya divididos desde hace meses por el apego de algunos a Justicia Legítima, la agrupación que en línea con el Ejecutivo promovió la reforma judicial.
La interna tiene de un lado a los jueces Alejandro Slokar y Ángela Ledesma, dos de los asiduos concurrentes de Justicia Legítima, y del otro lado a una gran porción de jueces que los acusan de "jugar políticamente" dentro del Tribunal. Incluso, tras la denuncia hecha por Kunkel, el juez Slokar pasó a ser señalado por varios como el "armador" de la denuncia hecha por el diputado.
Muchos de los jueces denunciados están convencidos que detrás de la presentación del oficialismo estuvo Slokar: no pueden probarlo pero lo intuyen por la afinidad política de ese magistrado hacia el oficialismo y por ser -dentro del Tribunal- uno de los más activos en contra de la continuidad de Cabral.