“Desde nuestra entidad, hemos remitido notas al canciller Héctor Timerman y al embajador británico en la Argentina, John Freeman, para que en sus respectivos ámbitos de responsabilidad, garanticen una investigación urgente y exhaustiva acerca del acto profanatorio cometido contra el monumento a los soldados argentinos caídos en 1982”, remarcó la comisión de familiares a través de un comunicado.
Para la asociación, este “acto se enmarca en una escalada de hostilidad por parte de algunos sectores británicos con proyección en ámbitos de influencia local, hacia el más importante homenaje que el pueblo argentino le rindiera a los 649 soldados caídos en el conflicto armado de 1982”.
“Esa actitud deviene, a nuestro entender, de un clima artificialmente provocado que atenta contra la sacralidad del lugar histórico y cementerio de Guerra de Darwin, verificables en expresiones y actos realizados en los últimos tiempos”, consideró la agrupación.