El juez federal
Claudio Bonadio ingresó al despacho donde era indagada
la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando ya le habían leído la acusación por la venta de dólar futuro, y el magistrado apenas deslizó un "buen día" sin quedar cara a cara con ella.
Así lo describieron a NA fuentes judiciales que estuvieron presentes en la audiencia en donde Cristina estuvo junto con su abogado,
Carlos Beraldi, la secretaria a cargo del caso y el fiscal federal Eduardo Taiano.
Ni bien la ex mandataria terminó de escuchar la acusación que le leyó la secretaria, Bonadio ingresó por una puerta trasera, de espaldas a la ex presidenta, y deslizó apenas un
"buen día".
Bonadio se quedó detrás unos minutos y luego se retiró, sin siquiera verse cara a cara con la ex mandataria.
Según fuentes a NA, la ex presidenta, al escuchar la acusación consultó si la imputación era ser parte de una
"asociación ilícita", y la secretaria de la causa le explicó que se describían hechos no delitos.