La teoría de Arroyo Salgado sintoniza con la del Gobierno, que busca centrar la responsabilidad del hecho en Lagomarsino y despeja el camino de otros posibles sospechosos de un posible suicidio inducido o asesinato.
Arroyo Salgado afirmó a la Justicia que ella no estaba al tanto de las cuestiones financieras de su ex esposo, pero apuntó que si el técnico informático y Nisman compartían una cuenta bancaria, sería de esperar que Lagomarsino tuviera una llave del departamento del fiscal que le hubiese permitido acceder en cualquier momento.
Eso motivó su pedido de allanar la casa del técnico esta semana en busca de la llave para acceder a la vivienda de Nisman en Puerto Madero, entre otras cosas, pero según fuentes de la investigación, esa llave no fue hallada en la vivienda de Lagomarsino.
Sin embargo, para la fiscal, que encabeza la investigación, no hay pruebas de que el técnico informático pueda ser el autor material de la muerte de Nisman.
En diálogo con el diario Perfil, Maximiliano Rusconi, abogado del técnico que trabajaba para la Unidad Fiscal AMIA, no desmintió la existencia de la cuenta bancaria y sugirió que si su cliente es citado ante la Justicia aportará la información