En ese marco, Kicillof sostuvo hoy que la cuestión de la reestructuración de deuda
"es uno de los temas" de la actual Cumbre del G-20, por el problema que representan los fondos buitre para los países endeudados que buscan poner en marcha sus economías para poder cumplir con sus compromisos.
Kicillof dijo que a nivel global existen "fallas de coordinación" que permiten la existencia de estos fondos altamente especulativos, así como de las guaridas fiscales, y que los países que integran este foro están en condiciones de encarar estas cuestiones con el objetivo de buscar una solución.
En lo que respecta a la economía global, Kicillof dijo que en el seno del G-20 existe coincidencia en que es "mundialmente compleja" debido a la falta de dinamismo de las exportaciones y por la retracción de las inversiones. A la vez, señaló que durante la sesión el titular de la OCDE, Angel Gurría, precisó que
"el comercio mundial va a la mitad de la velocidad de esperada y que las inversiones están un 40 por ciento por debajo que antes de la crisis de 2008 a nivel global, mientras que en Europa esta caída es del 80 por ciento". Tras lo cual el ministro enfatizó: "si las exportaciones no son dinámicas y si la inversión está muy aplanada, estamos en una situación mundialmente compleja".
Por su parte, el canciller Timerman dijo que la actual Cumbre del G-20 es en la que más "se ha hecho hincapié en la necesidad de incrementar la demanda y la creación de trabajo digno" y en el que un mayor número de países reconocen que
"las políticas de ajuste no han funcionado" para resolver las crisis."Si analizamos todos los G-20 desde 2008 hasta ahora, éste es donde más se ha hecho hincapié en la necesidad de incrementar la demanda, la creación de trabajo digno", subrayó el canciller.