Los nuevos tribunales podrán tratar nulidades; notificaciones; medidas cautelares y diligencias preliminares; representación procesal; beneficio de gratitud; costas; audiencias; conciliación; proceso ordinario, demanda y contestación; reconvención; excepciones; audiencia preliminar y pruebas; prueba confesional; testigos; peritos; otros medios de prueba; alegatos; ejecución de sentencia; procedimientos abreviados; acción preventiva de daños; recursos; desalojo; y disposiciones transitorias.
“La demora en los tiempos procesales afecta principalmente a los casos de los trabajadores accidentados o con enfermedades profesionales, quienes muchas veces, con el objetivo de buscar soluciones rápidas, deciden resolver sus conflictos acudiendo al sector privado a través de acuerdos que pueden afectar los principios y garantías propias del derecho del trabajo. Con la creación de un Fuero Laboral propio, los procesos judiciales que hoy duran, por ejemplo, cuatro o cinco años, se acortarán a la mitad o menos”, sostuvo el Ministerio de Justicia a través de un comunicado.
“Nuestro gran objetivo es un fuero laboral propio, moderno y ágil, que favorezca la creación de empleo”, afirmó al respecto el Jefe de Gobierno porteño Jorge Macri.
Ahora, el Consejo de la Magistratura de la Ciudad y el Ministerio de Justicia tienen un año de plazo para poner en funcionamiento los tribunales.