El presidente de Brasil agradeció las felicitaciones de Mauricio Macri por su reelección y destacó los tiempos en que los desacuerdos "circunstanciales" entre ambos países se "solucionaban de manera civilizada".
El presidente de Brasil agradeció las felicitaciones de Mauricio Macri por su reelección y destacó los tiempos en que los desacuerdos "circunstanciales" entre ambos países se "solucionaban de manera civilizada".
Luiz Inácio Lula da Silva le respondió este jueves a Mauricio Macri, quien lo había felicitado por su reelección en Brasil, y recordó con nostalgia las épocas en que las diferencias entre ambos países se resolvían de manera civilizada. El mensaje del mandatario brasileño también marcó un contraste con la relación que mantiene con el presidente argentino, Javier Milei.
“Agradezco al ex presidente Mauricio Macri por los saludos. Comparto plenamente el deseo de una región que trabaje unida por el desarrollo y la prosperidad de nuestros pueblos. Y recuerdo con nostalgia los tiempos en que diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”, publicó Lula en sus redes sociales.
Macri había felicitado al presidente brasileño luego de su triunfo electoral y le había deseado prosperidad para la región. El PRO también expresó públicamente sus saludos, en contraste con Milei, quien no felicitó a Lula por su reelección.
La respuesta del mandatario brasileño se produjo en el marco de los mensajes que recibió de dirigentes de distintos países tras la victoria en el balotaje del domingo. En su contestación a Macri, Lula destacó la importancia de mantener una relación regional basada en el diálogo y la resolución institucional de los desacuerdos.
Las diferencias políticas entre Macri y Lula estuvieron atravesadas por sus posiciones ideológicas, aunque no coincidieron en sus respectivos períodos como presidentes. Macri gobernó la Argentina entre 2015 y 2019, cuando Lula se encontraba fuera del Poder Ejecutivo brasileño, después de sus dos primeros mandatos, entre 2003 y 2010.
Durante la presidencia de Macri, Brasil estuvo encabezado primero por Dilma Rousseff, hasta su destitución en 2016, y luego por Michel Temer. A partir de 2019, el exmandatario argentino afianzó su vínculo político con Jair Bolsonaro, con quien compartió afinidades y a quien respaldó públicamente.
Mientras Lula permaneció fuera del gobierno brasileño, también cuestionó la gestión económica de Macri, en particular el préstamo solicitado por la Argentina al Fondo Monetario Internacional (FMI) en 2018, durante la crisis económica del país.
La relación entre Lula y Milei estuvo marcada por diferencias políticas y declaraciones cruzadas. Durante la campaña presidencial brasileña, el mandatario argentino expresó su apoyo a Flávio Bolsonaro, mientras que evitó pronunciarse para felicitar a Lula por su victoria electoral.
En ese contexto, la referencia de Lula a las diferencias que antes se discutían de manera “civilizada y republicana” fue interpretada como una alusión al vínculo actual con el Gobierno argentino. El presidente brasileño, sin mencionar directamente a Milei en su respuesta a Macri, puso el foco en las formas de diálogo entre los países de la región.