En ese plano, Macri reflexionó que "hemos decidido ser parte de un cambio, buscando oportunidades de progreso, de inversión y de desarrollo que generen empleos de calidad, que es la verdadera solución de la mano de la educación, hacia un país que reduzca sus niveles de pobreza y que en un tiempo de mucho trabajo logremos llegar a una Argentina con pobreza cero".
Al respecto, valoró también la importancia de que
"cada día más argentinos puedan completar su educación terciaria", algo que "sería un sueño muy lindo, un sueño que movió muchas décadas en la Argentina".
"Todos sentimos que esa es la herramienta -puntualizó el presidente-, que ese es el lugar en donde tenemos que poner muchos esfuerzos, y me siento muy orgulloso de que el primer acuerdo de largo plazo que se logró fuese el Acuerdo de Purmamarca (a principios de año en Jujuy), donde nos comprometimos a trabajar todos los ministros de Educación, codo a codo, en esa revolución educativa que significa el compromiso con la calidad, con la infraestructura, con los jardines de infantes".
Macri criticó "la rigidez" y la
"traba de la burocracia" que hacían que "el trámite terminaba frustrando a muchos argentinos que quería adquirir una educación a nivel universitario", debido al problema de las equivalencias.
En ese sentido, comparó con otros países que "han encontrados sistemas flexibles que le permiten cambiar de orientación y (a los estudiantes) se le reconozca rápidamente (la equivalencia) y que funcione el sistema en forma federal y no en compartimentos estancos".