En su planteo, la administración de La Libertad Avanza instó al Reino Unido a que, en el plazo de dos semanas, "adopte las medidas necesarias para impedir el inicio o la continuación de las actividades destinadas a la explotación de los recursos hidrocarburiferos en la Plataforma Continental Argentina".
El gobierno argentino anticipó que, en caso de no haber cumplimiento por parte de Londres, solicitará al Tribunal Internacional del Derecho del Mar "las medidas provisionales necesarias para preservar los derechos soberanos sobre su Plataforma Continental".
La respuesta del Reino Unido
En el comunicado, Kumaran sostuvo que las actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental de las islas están reguladas por la legislación local y se desarrollan “en pleno cumplimiento del derecho internacional, incluida la CONVEMAR”.
Y luego, agregó: "Esta semana dejamos claro a la embajadora de Argentina en el Reino Unido que los esfuerzos por obstruir la actividad económica lícita en las Islas Malvinas no son actos de compromiso internacional responsable; son intentos deliberados de socavar la prosperidad y la seguridad económica de un pueblo autogobernado".
"Ese comportamiento -subrayó- plantea interrogantes sobre la confiabilidad de Argentina como socio del Reino Unido".