Se destaca, además, el cambio de tono de Milei y de “su personalidad de programa de entrevistas a voz estoica de la razón”. “Reconoció que la transición de casi dos décadas de gobiernos peronistas de izquierda a su visión de capitalismo sin restricciones podría llevar más tiempo de lo esperado. Su moderación llega mientras poderosos sindicatos y movimientos sociales se están alineando en su contra”, añade la nota.
Según TWSJ, “Argentina está en su peor crisis económica en una generación”, donde dos de cada cinco personas viven en la pobreza y “el peso ha perdido el 90% de su valor”. Esa situación incentivó el voto de personas indignadas contra el establishment político, pero que no necesariamente apoyan su visión libertaria. Con una motosierra en mano, Milei proclamaba: “El Estado no es la solución, sino el problema”, evocando al expresidente Ronald Reagan.
“Esta plataforma audaz, que buscaba reducir el papel del gobierno en la vida de los ciudadanos, incluso en asuntos personales como el uso de drogas y el matrimonio igualitario, no ha estado exenta de controversia en un país mayoritariamente católico”, agrega el texto.
“Muchos argentinos, acostumbrados a un estado benefactor, ahora dicen que esperan que las promesas de su campaña hayan sido solo palabras. Les preocupa que sus recetas económicos afecten demasiado cerca de casa”, señala el artículo, que recupera testimonios de personas angustiadas con su futuro inmediato, entre ellas, un mecánico de San Miguel, una trabajadora estatal del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, un capataz de una obra de la construcción y hasta el dueño de una tienda que vende productos importados chinos.
La nota destaca que Milei planea cerrar ministerios, privatizar empresas estatales, y avanzar en recortes significativos en el gasto público que genera temor de despidos masivos y la posible reducción de servicios esenciales. “Quiere recortar subsidios de energía y transporte y desmantelar controles de precios y de divisas, medidas que los economistas convencionales coinciden en que son necesarias pero que inicialmente aumentarán la inflación”, apunta.
Sin embargo, de acuerdo a esta visión norteamericana, el programa original de Milei tomó distancia en esta etapa del proyecto de dolarización y de eliminar el Banco Central, lo cual llama la atención porque el libertario siempre mantuvo una postura inflexible en esos temas. También hay expectativa sobre si habrá una ruptura o debilitamiento de los lazos diplomáticos con China y Brasil.